
Para una provinciana compartir ratos con madrileños de pura cepa, o mejor dicho, que puro barquillo, chalequillo y gorra, es una auténtica clase maestra de sabiduría capitalina.
Venidos del mismísimo Carabanchel(consciente de que el barrio es conocido por su cárcel y por Manolito) y Tetúan(más chulo que un ocho presume de haber conquistado África)nos mostraron qué se ve desde las Vistillas (mucha gente y bares muy acogedores), que en el Retiro está la única estatua al demonio del mundo mundial y algunas otras divertidas exageraciones. Pero lo más castizo fué "Deme 3 porras y EL CENTRO". Y es que resulta que si pides el centro del gran churro que forma las porras, has triunfa´o. Eres el amo del desayuno. Lo del centro seguro que mi abuelo lo sabía. Eso de "...y el centro" es tan p´ofesional como montarte en un taxi para venir a mi casa y decir "por los túneles", muy p´ofesional.