24 noviembre 2014

Las avellanas y yo

¿No te pasa que tienes manía a un alimento así porque si?
Sin ser yo de esas especialitas con la comida, es más, la gente especialita con la comida me cae mal, tengo alguna especialidad.
Y la más son las avellanas, putas avellanas.
No soporto comer una avellana así entera. Esa redondez y ese sabor seco y argggg.

Como bombones ferrero, y les quito al avellana. Así que me tranformo en ese tipo de personas que tanto coraje me dan. Esas que apartan cosas del plato.

También tolero muy bien el licor de avellana, especialmente en Frangelico.
Puedo comer un helado de avellana.
Pero las criaturas redondas y securrucias, así en crudo, avellanas puras NO puedo.
¿A qué se debe todo esto con las avellanas? Porque detrás de un rechazo se esconde siempre un trauma y el mío está ahí. De toa vida.
Siendo yo pequeña, ¿unos 5-6 años? fui con mis padres el cumpleaños de la Tía M. Antes de entrar me advirtieron: "Estate calladita y no des guerra".
¿Sería yo una de esas niñas que daba por culo?
Pues ante la duda yo obedecí.
Así estuve toda la visita. Sentada en mi silla delante de una mesa de cumpleaños, con todos sus comistrajos, sin tener mayor alcance que al plato de las avellanas.
Por estarme calladita y no dar guerra me zampé no se cuantas miles de avellanas. Me pasé toda la noche potando estos frutos secos del infierno.
Y desde entonces no como nunca avellanas.
Que se las coman las ardillas, que queda hasta bonito.






20 noviembre 2014

Canción de la promo de telecinco

Que es bien molona.
Divertida.
Que si no sabes muy bien lo que dice, pues lees los subtítulos que para eso están.
Así cualquiera.

17 noviembre 2014

Un buen anillo de compromiso

Eso quieren todas. Un piazo de anillaco de compromiso. Cuando uno dice que se casa, la mayoría de los sujetos preguntan por el anillo. Buscan con la mirada o directamente preguntan ¿y el anillo?
Pues hay muchos anillos de compromiso, míticos como los siguientes:

El anillo de LadyDi que luego ha heredado la Catalina. Precioso. Muy bonito. Muy joya.
Anillo de LadyDi
También el anillo que todas las modernas, las bloggers y las guays quieren, que yo soy todo eso y también lo quiero ¿no? Es bien original.
Anillo Oui de Dior
También están los clásicos, no por ello menos rimbombantes, solitarios de marcas como Cartier, un anillaco. Un piazo de pedrolo.
Solitario de Cartier

Esto pues no estará de más nunca. En el cajón. 
Porque yo no soy de esas que lleven joyas, vale que es cuestión de edad. 
Como con el café o con el vino, que con los años le sacas el gusto.
De momento no le sacaría gran partido a un anillaco de estas dimensiones.
Por mucho que me hayan pedío en matrimonio, no me ha llegado el momento amor por las joyas. 
Y como soy más práctica que hurraca, pues prefiero comenzar la vida en matrimonio con solvencia para ampliar una par de horas la barra libre que gastarrse los cuartos en un joyón.
 ¡Viva el vino!
Ya habrá tiempo de sacarle el gusto a las joyas.




13 noviembre 2014

Corazòn de centollo



Me caso en febrero del pròximo año.
Exactamente en 3 meses.
En febrero. En invierno. Si si si
¡Ya pasaremos a dedicar alguno de los provinpost a tal asunto. Que gusta. Siempre gusta.
Para empezar y resumir, este corte que mi amiga Pauli me enviò nada más conocer la noticia.
Porque qué bien recibir buenas noticias. Qué bien poder dar buenas noticias. Y qué bien tener con quién compartir buenas noticias.
Y centollos.
Aunque yo sigo siendo mucho más de nécora.

10 noviembre 2014

Las extraescolares

Estaba yo leyendo un post de Anita y me he inspirado. Me han venido recuerdos, y esto es mucho, porque no me acuerdo de nada, pero de mis extraescolares si.
Si hablamos de extraescolares hay que mencionar a Renata, la que toca el piano, estudia inglés y etcétera, etcétera, etcétera.

Y con ella a mi madre. Así para mi las extraescolares con Renata y mi madre, y Valentín. Gracias a sus luchas pudimos disfrutar de variedad y calidad.
Yo estuve toa vida apuntada a inglés, al principio con Elena, con Cristinatillas, con Andrestino y siempre con la Lulos, luego también con mi vecino Fernando y con Pablo.

También nos apuntaron a cerámica, hasta que llenamos las casas de todos los familiares de botijos. Éramos de arte a lo grande. Hubo una temporada que iba a jotas, pero muy al principio.

Si el inglés nos sirvió de mucho, aunque a estas alturas más nos habría valido seguir por nuestra cuenta con el mundo idioma, otra extraescolar que nos sirvió bien fue el baloncesto.

Al principio íbamos con Arancha, así porque si, teníamos unos 7 años. Y nos escandalizábamos porque decía muchos tacos.

Con los años los tacos los decíamos nosotras con David, Toño o César. Yo era muy de cagarme en todo, porque siempre me pesó bastante el culo. Bendita paciencia la de mis entrenadores.

Esto y los ya mencionados ratos en el Cinematógrafo y en mis queridos campamentos fueron mis ratos intensos en extraescolares. Y asi no estaba dadno por saco en casa. Y de paso, pues descubrí muchas cosas, conocí muchas personas, hice muchos amigos y aprendí a ganar y a perder, partidos, amigos, verguenzas y sopapos.

06 noviembre 2014

Vetusta joven

Éramos tan jóvenes como ellos.
Mírales, qué jovencitos.


Vetusta Morla, que a algunos les suena a voz de pito, a modernos, a qué se yo qué pelusa tienen.
Vetusta nos gusta.
Pasarán a la posteridad como un grupo de estos generacionales.
De la nuestra. Es lo que nos ha tocado. Y mira qué bien.