
A veces, cuando comes mucho dulce, tus papilas gustativas piden a gritos algo salado. Estás empachado y eres capaz de chupar una bolsa de palomitas si con ello alivias ese sabor dulzón que tu solito te has creado.
A veces, cuando lo pasas muy mal, tu cuerpo reacciona y te pide a gritos pasarlo bien, reir hasta que se te salten las lágrimas, como cuando ibas al instituto y por una chorrada, eso si, una chorrada graciosísisma, no podías aguantarte la risa delante del profesor, o como cuando aquel amigo tuyo se pegó esa morrada cuando andábais haciendo el tonto por la calle, o como cuando una anécdota vieja hace que te duela la mandíbula de tanto reirte.
Mi cuerpo me pide risa y soy capaz de chupar la bolsa de las palomitas para conseguirlo.
waiting for the bcn-weekend majha!


viril2.lat> virīlis).