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24 enero 2017

Café con leche sin lactosa sin ser latosa.

Es una lata. Pero ha tocado así. En este caso, y sin ser consuelo de tontos, pienso que peor lo tienen quienes son alérgicos o intolerantes a otro tipo de productos de más consumo; al fin y al cabo, la leche se puede evitar más o menos con facilidad.

He detectado que soy intolerante a la lactosa, y trato de no convertirlo en ser una latosa. Soy intolerante a otras muchas cosas y, como en este caso, trato de ser consecuente y dejar de consumirlas, que luego me siento mal y no hay necesidad.

Lo más sencillo de eliminar es la leche leche, en el café con leche.
Leche sin lactosa y listo. En casa está fácil, en los bares cada vez más.
En algunos cuando preguntas si tienen leche sin lactosa te lanzan una mirada de esas de "mira la caprichitos ésta", y dicen que sin lactosa no, pero desnatada si. En fin.

El caso es que me da rabia, pues yo siempre he sido de esas que minimizan los pedidos: el café con leche y listo, la hamburguesa con todo lo que lleve, el filete al punto, y sin más mandangas.

Pero ha tocado así, ahora el café con leche sin lactosa. Una amiga me dió un consejo; primero mencionar tu grave alergia a la lactosa, después pedir el café con leche sin LATOSA.



13 junio 2016

Me sienta mal

Mal pero fatal, hasta el punto de tener que eliminar casi por completo de mi vida.
Me sientan productos muy sanos, recomendados y aparentemente ideales para mantener la forma.
Quizás por eso me sientan tan mal, por sanos.



Me sienta mal la lechuga, pero fatal, vaya que es lo que peor me sienta del mundo. De hacerme potar y todo ¡habrase visto! Antes no, pero de un par de años aquí si, muy mal. Lo peor es que me apetece de vez en cuando; lo cambio por rúcula, canónigos o algo verde similar y listo.
Otra cosa sana y saludable que me sienta como el culo es la tortilla francesa, ¡¿pero qué está pasando?! Una mísera, sencilla y común tortillica me sienta mal. Así que eso de las cenas ligeras o los bocadillos con el pan caliente chicloso de playa de tortilla no son para mi.
La leche, la leche me sienta mal, esto lo he descubierto hace bien poco, incluso con el café. Me repite la leche ¿estamos endemoniados o qué? Pues nada, ahora desayuno te, aunque me apetece tomar café muy de vez en cuando.
Me sienta mal que me siente mal, pero es que no entiendo como me puede sentar mal la puta sandía ¡si es agua manchada! pues nada hijo, que me repite una barbaridad. Ale, a chupar hielos para refrescarse.

Y bueno, pues así, más o menos todo esto es lo que sienta mal. Que luego me como un lechazo entero, una bandeja de torreznos, unos pimientos, unas guindillas, un qué se yo cuanta más grasa mejor, y me sienta divino.
Esto no hay quien lo entienda señores.

24 noviembre 2014

Las avellanas y yo

¿No te pasa que tienes manía a un alimento así porque si?
Sin ser yo de esas especialitas con la comida, es más, la gente especialita con la comida me cae mal, tengo alguna especialidad.
Y la más son las avellanas, putas avellanas.
No soporto comer una avellana así entera. Esa redondez y ese sabor seco y argggg.

Como bombones ferrero, y les quito al avellana. Así que me tranformo en ese tipo de personas que tanto coraje me dan. Esas que apartan cosas del plato.

También tolero muy bien el licor de avellana, especialmente en Frangelico.
Puedo comer un helado de avellana.
Pero las criaturas redondas y securrucias, así en crudo, avellanas puras NO puedo.
¿A qué se debe todo esto con las avellanas? Porque detrás de un rechazo se esconde siempre un trauma y el mío está ahí. De toa vida.
Siendo yo pequeña, ¿unos 5-6 años? fui con mis padres el cumpleaños de la Tía M. Antes de entrar me advirtieron: "Estate calladita y no des guerra".
¿Sería yo una de esas niñas que daba por culo?
Pues ante la duda yo obedecí.
Así estuve toda la visita. Sentada en mi silla delante de una mesa de cumpleaños, con todos sus comistrajos, sin tener mayor alcance que al plato de las avellanas.
Por estarme calladita y no dar guerra me zampé no se cuantas miles de avellanas. Me pasé toda la noche potando estos frutos secos del infierno.
Y desde entonces no como nunca avellanas.
Que se las coman las ardillas, que queda hasta bonito.






15 septiembre 2014

Yo iba al cinematógrafo de CajaEspaña


Los sábados por la mañana, a eso de las 10, o más pronto, no me acuerdo. Mis padres me llevaban al Cinematógrafo.
En un salón de actos muy grande, de la obra social de Caja España. Cada sábado se ponía una película y después, había talleres relacionados.

Unos meses además, estuve apuntada a fotografía; te daban una cámara de fotos y luego revelabas. En blanco y negro.

Al cinematógrafo iba con mi prima Isabel, mi primo Jesusete cuando fue más mayor, y con mi vecina Isabelita.

Se ve que ponían películas así como interesantes, no necesariamente infantiles. Películas serias, incluso de culto.

Digo se ve porque no me acuerdo de casi nada. No es que me durmiese durante las películas, ¡qué va! es que no me acuerdo de casi nada de cuando era pequeña. Esta época de mis mañanas de sábado en el Cinematógrafo de Caja España en Fuente Dorada corresponde, sin haberme dado cuenta hasta hoy que escribo este post, a esa época de mi vida que comprende casi 18 años, de la que no me acuerdo de casi nada.

Bueno sí, me acuerdo de que nos pusieron Ciudadano Kane y Charlie y la Fábrica de Chocolate, pero la original.

Creo recordar, y eso que ya te digo, no me acuerdo de casi nada, que Charlie y la Fábrica de Chocolate me daba un pelín de miedo.

Y bueno, por no recordar, no recuerdo ni una película ni la afición por ver cine. Que no salió la chavala muy cinematógrafa. Tampoco creo que fuese esa la intención. Entretenida estaba, eso si. Y veía a mis primos que tanto me gustaban.
Todas estas experiencias ahi se han quedado, en los más profundo de mi corazón y de mi ser.
Las películas y de todo lo demás.

05 mayo 2014

Odio los martes

¿Os lo había dicho alguna vez? Odio los martes.
Sin ser yo de esas personas que manifiestan odios, ni tampoco de esas que dicen "soy de esas personas que..." Pero esto lo tengo muy claro, odio los martes.


Y es que los martes están lejos del fin de semana. Son días feos, largos, no me gustan.

Cuando sale el tema, el pobre lunes siempre recibe los palos. Pero para mi, el lunes tiene un punto a favor, con ventaja sobre el martes, y es que los lunes pasan cosas nuevas. Vienen de días de descanso, así que por eso, aunque sea día de labor, es un día con novedades.

El martes no, el martes es aburrido.
Qué ricas salchichas, para alegrar cualquier día de la semana.
Y no es cosa de poder evitar, los martes están ahí. Siempre llegan.

Pero los viernes y los sábados también.
Al final, el fin de semana siempre llega.

Y Fabio ha llegado. Nació ayer, día 4 de mayo. Ese será tu cumple ya para siempre. Bienvenido niño bonito.

24 febrero 2014

Miss vaselinas


Un no parar. Con el mundo vaselina no puedo parar de parar.
Hace unas semanas leía este post de Mariola y pensé que yo debería contaros también mis descubrimientos ya que tengo una enganchina considerable con el mundo bálsamo labial, vaselina, cacao o como lo quieras llamar. Una no es experta en casi nada, pero manías, pues se van teniendo algunas. Y si la mía es probar y acumular vaselinas, pues por qué no compartir conocimiento, ¿no?

En mis orígenes de enganchina probé con las de Gal. De violetas, grosella, melocotón, hierbabuena...bien, aroma, vaselinas, sin más, pero por entonces no conocía más mundo.
De todos los colores
Papaya, piña, fruta de la pasión, kiwi, tutufrutti...¡qué pasada! Las vaselinas de Agatha Ruiz de la Prada eran lo more de lo more. La de piña, que era rosa con un corazón amarillo era auténtica, la azul me la mangó amorosamente midelito. Las tuve todas, las antiguas.
Hace poco mi hermana me regaló esta vaselina, también de gal, con olor a gominola. Intenso sabor, pero de textura plasticosa, poco hidratante.

En las tiendas de nature, y alguna tienda fina más vendían, estas vaselinas, que eran lo máximo. Máxima hidratación, máximo sabor y una maravilla de formato. La de sandía me perdía. Alguna me compré, otras las mangué. Costaban unas cuantas perras. Candy Kisses se llama, mierda web que tienen.

Para untar en pan

 Sobre el año 2008 viajamos a Nueva York y nos encargaron carmex, que aquí no había. Así que nos trajimos un par de ellos. Maravilla. Desde entonces megafans sin duda. En todos sus formatos. Cereza, barra, bote, moisture es el último descubrimiento y es excelente también.
de aquí
También he probado todo tipo de mandangas. De variados sabores y colores, formatos y precios. Siempre me gusta llevar en el bolso. El olor chicloso me gusta, me divierte.
David&Goliath




De otra que también tiene enganchina



También he probado algunos bálsamos más técnicos, como el famoso de Khiels, que me lo regalaron por entregar 3 botes vacíos. Lo rodeo de clásicos porque lo es, pero de insulsos porque me lo ha parecido. Es más, al abrirlo la primera vez me pareció que estaba rancio, pero es que resulta que es muy natural. Ya.
Sin más que añadir, piz buin, sin más.


Suspenso


The Body Shop. Una de las últimas adquisiciones. 
Mucho olor, sabor ranciete y brillo, pero poca hidratación. No me ha gustado. 

También hay clásicos que no fallan, que hay que tener a mano.
Un clásico que nunca debe faltar, para nariz y morros.
Podría ser pero no, mucho mejor carmex.
Un clásico mejorado, porque el mismo bálsamo puede servir como vaselina, pero esta textura es más espesa. Imprescindible en todo caso para averías, bigote y frío duro.
Otra enganchada
Más adquisiciones, por si te había parecido poco.
Que en realidad, estarás pensando que las tengo tdas identificadas y ordenadas ¿verdad? Pues no, perdidas en bolsos, cajones y quién sabe dónde.

Comprado en Tel Aviv, sin mucho más exotismo que las letras en hebreo. Eso si, una textura genial, y un sabor y olor a o se qué deliciosos.

Mis últimas adquisiciones, por menos de 1,50€ en el DM, un paraíso de geles, champús y todo lo que quieras de droguería, en Alemania.
Almendras, ¿me puede dar más gusto? La textura es ideal, hidratante y duradera. Me chifla.
Y estos otros más que me llevé.

Demasié pal body

Este es muy bueno, un poco visvaporús, pero efectivo. Para Gal.

También tengo necesidad de probar 
el famoso bálsamo de oriflame, 
que me recomendó 
una de las chicas de Bercial. Sacado de aquí
Y por querer, pues quiero más

Quisiera, en primer lugar esta maravilla 
que tiene Olivia en su tiendita.
Me la puedes comprar aquí














Y luego, pues vaya usted a saber, con la de variedades que hay. Pero de quedarme con un par de ellos, me quedaba con la gal rosa de toavida, los balea del DM y con carmex, sin duda alguna.
Y tu Mari, ¿con cuál te quedas?






17 febrero 2014

Cosas de casa


Hija, qué bonito.
Esta no es, pero nuestra cama es la mejor del mundo.
"Cariño, es que tenemos muchos objetos"
Y si, es verdad. Objetos así de por sí exagera´o.

Muchos objetos, y eso que a mi me gustaría tener una casa rollo nórdico, minimal chic, con tonos blancos y madera, todo muy blog.

Pero lo que tengo es una casa con muchos objetos. Mi casa, nuestra casa, y me gusta.

Encontrar una casa decente in the capi es uno de los trámites más dolorosos por lo que un provinciano debe pasar.

Hace ya más de 6 años que vivo en mi actual casa, y desde entonces algunas cosas han cambiado, a mucho mejor.

Nuestra casa mide menos de 40 m2. Tiene salón nada más abrir la puerta de la calle, un tabique con una micrococina, una hermosa habitación y un baño dentro de la misma.

Tiene calefacción central, presión en los grifos, armario grande y mucha luz. Esto son asuntos que debe cumplir una casa para ser digna. Bajo mi humilde opinión.
Todo esto anterior, es fundamental. 

Para que una casa sea hogar la calefacción central tiene mucho que decir, puede que pagues pelín más al año, pero al final, sale mucho más rentable.
Un baño así, daría gusto.
Nuestra casa tiene un defecto, para mi grande, y es que el baño está dentro de la habitación, y no tiene ventana. Esto es fundamental, por si algún día cambio de casa, esto será algo importante.

Nuestra casa tiene muchos objetos, sin orden ni concierto, o si.

Tiene trastos. Tiene defectos. Tiene solamente una habitación. Algún día necesitaremos más. Tiene polvo. Tiene sofá cama. No tiene horno. Tiene cuatro sillas plegables de esas de madera, bueno ya son 3 porque una cascó. Tiene un enorme tendedero. Un patio con una chimenea apestosa. Tiene unas cortinas que de vez en cuando deberíamos lavar. Unos enormes ventanales muy sucios, porque no los limpiamos. Un dulce olor a incienso y vainilla. Tiene el humo de todas las visitas en las paredes.
Así que, con todo esto, tiene mucho encanto.

Está claro que estos no somos nosotros, ¿no?
Pero eh, lo mejor de nuestra casa eres tu, cuando estás la casa es mejor. Mucho más mejor.

Y después de ti, lo mejor de la casa es este póster ¿conseguiré enmarcarlo algún día?

15 julio 2013

Campamento

Casi todo lo que se en la vida lo aprendí de campamento.
Campamento Oje 2010
El día 15 de julio empezaban la mayoría de los campamentos, del 15 al 30.
Si eso, a la mitad, día de padres, con su respectivo fuego de campamento diurno.
Días de campamento con una sola llamada a casa desde la cabina del pueblo, eso si te daba tiempo y eras de los que preferías hacer cola antes que ir por ahí a enredar.

Campamentos, muchos campamentos:
Tábara. Barruelo de Santullán. 
Boñar. La Vecilla. La Pola de Gordón.
San Martín del Castañar. Hoyos del Espino. 
Mombeltrán. La Vecilla. Roma.
Jacobsland. Hispacam.
Bembibre. Sotillo del Rincón.
Candelario. Valdepiélago.
Piedrahita. Villamanín.
Y más...
¡Qué nos gusta una tienda naranja!
Campamentos. Muchos campamentos. Nunca demasiados campamentos. Uno al verano, mínimo. O dos si hay Nacional. O tres si curras de pinche de cocina. Campamentos, muchos campamentos.

Muchas cosas hacen de los campamentos una de las mejores experiencias de la vida.
Creo que lo único terrible que tienen, que cuando eres menor de 20 no te afecta, es no dormir. Terror la pocas horas que se duermen en un campamento. Increíble cómo sobrevive el cuerpo humano, como un mando puede cantar, saltar y reírse, no dormir, y seguir así, 15 días.
(Puede que este entrenamiento sea una de las causas por las que salir de fiesta hasta las mil no med a nada de sueño)

Pero la naturaleza a lo bestia, estar en la naturaleza y vivir en la naturaleza, esto pasa solo de campamento (y si tienes pueblo muy campestre y sueles pasar allí largas temporadas)

Por todo lo demás, con sus risas, sus alegrías, sus incertidumbres, sus esfuerzos y sus todos ¡vivan los campamentos!
¡Viva la Oje! y vivan todos los buenos amigos que allí he conocido.
Otra especie de amigos, una especie única, inigualable, imperdible, inmutable.
Buena gente, gente con valores, gente atrevida, gente valiente, gente noble, gente de la OJE.

Amigos de la Oje, os quiero lo máximo.

06 mayo 2011

Las zapatillas de baloncesto

Eran lo más. Eso sí era marcar estilo. Fulminante, marcaje fulminante. Hablando de estilo...¿las bloggers divinas viven a diario subidas a esos piazo tacones? 
Las zapatillas de baloncesto eran el bien más preciado. Podías invertir todas tus súplicas una vez al año, a comienzo de temporada. En mi casa, y en las de mis compañeras de equipo al menos, era así.
Suponía un gasto considerable, el último modelo de Nike rondaba las 20.000 pesetas. Pero es que ojo, llevar unas buenas zapatillas de baolncesto te garantizaba un 2 % de victoria en el partido.
Éstas eran lo más
En los calentamientos ya podías otear con quién te ibas a jugar los cuartos: si el equipo contrario calzaba zapatillas de baloncesto de marca, molonas y último modelo, estábamos perdidas. Ojo, que coincidía con los equipos de los colegios más pijolis, algo tendría que ver.
Pero esta teoría a veces no era fiable del todo; cuidadín con las de los Pajarillos y sus zapatillas NISU, porque te podían meter una pana que tela marinera. Eso sí, equipo de barrio y zapatillas deluxe....sembraban pánico. Y así éramos nosotras, muy de barrio.
Ou Yeah! la pelotita
Mantener unas zapatillas de baloncesto, con toda su suela con cámara de aire, intactas era imposible. Y menos para las de barrio, que entrenábamos y jugábamos en cemento. Pura lija para esas suelas. Claro, que las del Ponce jugaban en pabellón.
Pues como las zapatillas tenían que durar una temporada entera, mi madre, cuando la cámara de aire empezaba a burbujear, las llevaba al zapatero, inyectaba silicona en toda la cámara y listo. Ya no era posible volar sobre la pista, pero me podían durar otro poco más.
 Mis favoritas del mundo mundial, esas que véis en la foto de arriba, plateadas, jolin, eran la leche. Astronáuticas, cómodas, una pasada. Lástima que acabasen todas para el desguace.
¿Quién no quiso unas Jordan?
Cómo olvidar a la Lulos, muy buena con las teorías de zapatilla. Podría, con algo de ayuda, identificar a mis compañeras de equipo por sus zapatillas.
De la Ojete
 A Elena y sus viajes con biodramina en el autobús 3. Cristina, que después fué Rati. La incorporación de Carmen. Martas. Arancha entrenadora que decía tacos. David qué paciencia jésus, con los años se da una cuenta. Toño, César. Nelly. Desi. Laura Pippen. Beas. Si lo sé no me ducho. Uri Uri Uri los de Contiendas.
Muy de moda
Cuánto bien me hizo el baloncesto.