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30 marzo 2015

El vestido de la novia de invierno

Os contaré muy brevemente el proceso de diseño y fabricación del vestido de novia.
Fue divertido y emocionante.
Gracias a las modistillas que lo hicieron posible, con todas las indicaciones que yo les dí: con una manga muy larga, con un lazo muy grande, mucho tul, mucho, que no se notase si sudo y desmontable. Si, que se pudiese quitar la falda de tul y se convirtiese en minifalda. Pues todo fue posible.

Mi vestido tenía una peculiaridad, era desmontable. Si señora. Las ventajas de hacerse un vestido a medida es eso, que puedes elegir todas sus características.

En la foto podéis ver los atrases, ¡qué maravilla! ¡Muy maravilla!
¡Ay que ver qué bien bailamos eh?! Los bajos ya estaban bien usados y es que un 14 de febrero en Galicia es lo que tiene, que puede llover, y llovió, pero nosotros estábamos ya a bajo techo.
El vestido terminó perdidico, mejor dicho, la falda, que para eso estaba.
Pero al final del baile me quité ese faldumento que veís y se dejó ver el cuerpo terminado en una minifalda.

Entre otras cosas, las partes internas de una novia son algo muy de enseñar. Levantarse los refajos es algo muy de señora, muy que gusta a las señoras. Pues mis refajos estaban bien pensados, para no dejar de bailar y no tener que cambiarme.

Mi amiga la Gallega me preguntó un día que cómo iba a bajar al pueblo ¿me quitaría el vestido? ¿me iba a cambiar? Pues no había pensado en eso pero si, qué buena pregunta.
Un vestido de novia desmontable sería la solución.

Así que la maravillosísima falda de tul se quitaba y dejaba a la vista un vestido corto, muy corto, como a mi me gusta a diario. Así que falda corta y leggins, eso es.
Hasta que me quité la falda nada se sabía, nada se sospechaba. Solamente mis padres y mi hermana conocían el secreto. Llevar en el refajo un secreto así me hacía tilín, tenía toda su emoción.

Muy cómoda, muy calentita y bien agrarrá.
Y además, cuando al final del baile, con varias horas de barra libre encima, encima del vestido quiero decir, me quité la peazo de falda, pude seguir bailando ligera, en el pueblo, en baños de bar y calles mojadas de pueblo gallego hasta casi las 9 de la mañana.
 Muy cómodo, muy divertido y muuuy bonito.

23 febrero 2015

Zapatos de baile para boda

De aquí
Un algo así
Así, como lo lees.
Entre muchas de las cosas que debes tener muy en cuenta para tu boda, además de saber si habrá Brugal y otro ron alternativo, son los zapatos.

Yo sabía que no quería unos zapatos de novia, de esos blancos. Por mucho que me dijesen que después se podrían teñir perfectamente.

No había ninguno que me gustase, bueno si, unos un poco. Pero no, zapato blanco no.

Me encantaban muchos zapatos, de colores, raros, clásicos, incómodos.

Estos morados de la foto me gustaban mucho por ejemplo, pero no, ni había talla ni rebajas. Como todo en estos casos, entre otras cosas, el presupuesto es quien manda.

En este caso el presupuesto pesaba más que yo.
Mi primera opción fue ir directamente con botas camperas, era mi intención, de todavida, pero como muchas cosas en las bodas, al final, pues no pueden ser: mi padre, mi novio, mi hermana, las modistas, el peluquero, Rita la Churrera y la vecina del 8º me amenazaron de muerte si me ponía botas. Y yo antes que morir quería terminar de celebrar la boda, que total, ya estaba reservado todo.
Concretamente estas, de 250€ na menos
No me quitaron la idea de la cabeza, pero me puse a la búsqueda de unos zapatos de novia. Las botas no se descartarían de ninguna de las maneras, esas no las compré por precio, pero con otras se terminó la noche. Tenía la misión de encontrar unos zapatos. A mi manera.

Se me ocurrió buscar zapatos de flamenco; quería unos zapatos cómodos, con pulsera al tobillo, estilo años no sé que años que no me hiciesen sufrir. Y buscando, con pistas de las modistas, di con Maty y sus zapatos de baile.

 Bueno, bueno, bueno ¡qué hermosura! ¡Qué horma! Comodísima.
Los zapatos tienen un tacón de 7 cm ideal para mi gusto. Al ser de baile son cómodos de más. Había diferentes modelos que después se personalizan, con las pieles que elijas y los tejidos brillantosos.
Así quedaron los míos. Tachán....

Ahora, terminaron para el arrastre. Usados y disfrutados.
Unos zapatos de baile para boda, de novia novia. 

02 febrero 2015

Consejos para una boda en invierno

Nati, tu si que molas
Una boda en invierno es una boda como cualquier otra. Solamente tienes que ir preparado para el frío y/o lluvia. En cualquier otra estación, incluso en pleno mes de agosto, puedes pasar frío o mojarte, depende del tiempo, esto es así.

Pero en invierno sabes seguro que ir de tirantitos no será suficiente.

esta chica, mira que mona
- Abrigo: no te mates, no hace falta que te compres un abrigo para el evento. Con que te pongas el más decentito que tengas, o se lo pidas a una hermana o madre será suficiente. Para el inicio te bastará, luego ya, de noche todos los gatos son pardos.

- Zapatos: unas sandalias no proceden, te puedes quedar tiesa. Pero unos zapatitos cerrados los encuentras en tu armario fijo. El después, esa es la cuestión. Yo te recomiendo que para bajarte a unas francesitas y romper tu total look, te pongas unas botas. Irás abrigada, cómoda y no hay vestido que quede mal con unas botas por muy de diario que estas sean. Para eso es invierno, coñiio.

- Vestido: cualquier vestido vale, siempre que puedas combinarlo con una chaquetica, una estola o un buen chal que te quite la sensación inicial de fresqui. Inicial porque, a menos que los novios quieran someteros a un proceso de criogenización para hacer del día el último de vuestras vidas, los salones donde se celebre el asunto tendrán calefacción, y acabarán por caldearse con el calor humano.
De aquí
De aquí

Por lo demás, no sudarás, aprovecharás más la comida y la bebida, ya sabemos que en invierno apetece más comer y beber, no te pillará con jartura de bodas, pues éstas se suelen acumular entre mayo y septiembre, y podrás innovar con complementos nunca antes vistos en bodas: guantes largos, estolas de pelo o medias gordas.

Todo esto me parece a mi. Vamos, digo yo.

Queridas amigas, novias de amigos, primas, queridas todas, ¡qué ganas de veros a todas bien guapas! Vais a estar taaaan guapas, taaaaan bien, ¡me encantaréis todas!

12 enero 2015

Las amigas de la novia

Las amigas de la novia son las que lo petan en las bodas.


Son las jefas del sara´o.
Ellas saben casi todo lo que va a pasar.
Van a ser testigos de todo lo que pase.
Las amigas de la novia se pueden vestir como les de la gana.
Se pueden poner lo que quieran.

Ellas marcan el estilo en las bodas.
Si vas más elegante que las amigas de la novia, te has pasado.
Si vas menos, te has quedado corta.
Esto es así.

Las amigas de las novias, y su hermana, son las que marcan el límite de la vestimenta.
Y de todo lo demás.
Así que tu, que eres mi amiga y estás leyendo esto, cacho perra deja algún comentario alguna vez, ponte lo que te de la gana porque vas a estar bien guapa y no vas a desentonar nunca.
Tu eres la jefa.

Como bien dice nuestro buen amigo Froi en uno de los consejos más interesantes, y que menos caso se han hecho en los últimos eventos, en bodas y demás festejos... ESPERA, deja que sea otro quien desmadre, se quite la corbata, baile como un descosido y se despiporre. ESPERA.
Entonces, cuando otro haya desmadrado, vas tu. Ya está abierta la veda y puedes hacer lo que quieras. Barra libre, y de despiporre también.

Las amigas y la hermana de la novia deberán esperar ese momento y no ser ellas quien la manguen las primeras. Que ya que se han puesto tan monas y están que lo petan no querrán que las saquen cantares......
O si, que para eso son las jefas del asunto.

Pinterest "Vestidos invitada Invierno"

Mañana 13 es el cumpleaños de mi madre. Feliz Cumpleaños Señora. Ahora, a disfrutar de la vida.

20 mayo 2013

Vestido azul klein Blumarine girl

Venga chicas, vamos a hablar de moda. 
¡Qué moda ni que modo!
Hay una época en la vida en la que las bodas vienen una detrás de otra, y claro, no se puede ir con cualquier cosa. Eso que al final, acabas bebiendo, comiendo y bailando como nunca, sería ideal ir en chándal, o algo menos obreril pero cómodo
Pero no, hay que disfrazarse de monas, de demasié. Y gusta verse guapas, pero es costoso. Más si tienes 5 bodas en un año y no puedes repetir de modelo, porque bah! da igual! pero... ¡yo no repito modelito ni muerta!

De tiendas, ¡qué suplicio! Así nunca seré egobloger...
Y así, con toda tu pereza, con el bolso con libro, taper y todo tu cansinismo, te vas de tiendas. Y ves poca cosa, porque busco un vestido, con algo de manga, corto y cómodo. Y que si sudas, no tenga un tejido que todo lo revele, que permita sentarse cómodamente y terminarse hasta el último langostino, y que, a poder ser, pegue con alguno de los zapatos, bolsos, mandangas de fiesta que atesoras en casa.


No te engañes. Si buscas un vestido para ir de invitada a una boda, no te engañes. Eso de...me compro este que seguro me pongo en otra ocasión, mentira. Cómprate el que te de la gana, para ese momento y, si acaso, otra boda. Pero nunca te lo pondrás para salir un día arreglada.

Tengo un mono negro, que es muy incómodo para ir al baño, un vestido fucsia, que ya me he puesto para salir de normal así que ya no es bodil, un negro pegao años 20, demasiado pegao y un escándalo azul pitufo con tules  para el que ya no tengo edad, ha encogido el muy cabrón...y me queda muy corto.

Así que, después de ver mil, me quedé con el primero que vi. Me gustó mucho, ahora, por su gran factura, me entran dudas...
vestido azul klein
Vestido azul eléctrico Blumarine Girl
La semana antes de ponérmelo comeré lechuga, bueno no, que hincha, mejor...pechuga de pollo. ¡Qué demonios! Comeré lo que haya, que ¡este vestido hay que llenarlo!
Ahora ¿con qué combinarlo? ¿Zapatos azul eléctrico con lentejuelas? ¿Negro? Ains..qué cruz esto de disfrazarse. Mira aquí, la de combinaciones que cuentan...

Me gusta mucho el color azul klein, azul eléctrico, aquí puedes ver muchos vestidos de este color azul klein.
La suerte está echada, que no soy yo de esas que compran y descambian. Demasiado ya ir una vez.
Así que nos vamos de boda, de bodas. ¡qué divertido hombre!