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27 junio 2016

Reflexiones de una provinciana

Reflexiones desde mi silla, en la que no me puedo sentar con minifalda por el temido efecto culo en silla, mientras veo los periódicos online y las publicaciones de algunos amigos en facebook. Tengo la suerte de tener amigos muy interesantes en facebook; que dicen cosas interesantes, comprometidos y consecuentes. Me gusta el facebook. Me gustan mis amigos.

Pienso en el Brexit, en Trump, en el escrutinio, en el voto rogado, en Rajoy, sus ministros, el Coletas, Sánchez y Rivera. En las pateras, los refugiados, las vallas, los atentados, los suicidas, los disparos.
Nuestros abuelos vivieron en plenba guerra civil, cuando se escondían entre los arbustos, disparaban al vecino y disumulaban en misa.

Los padres una dictadura, un golpe de estado y una transiciòn aparentemente alegre.
Y nosotros pues en ello estamos, que no estamos tan mal. Pero nos toca vivir algo. Durante el proceso no se percibe, pero algo está cambiando.

Europa, bipartidismo, racismo.

Es verano, así que a nadie parece importarnos los asuntos serios.

24 junio 2016

VOTA lo que quieras


elecciones 2016
elecciones 26J
vota lo que quieras pero vota


03 marzo 2014

Provincianas in the capi

Esta tarde hemos ido a comer a la Vaguada; nos hemos encontrado con Jack y hemos estado a punto de caer ante su espectacular cuerpo y traerle a casa. No me digas...está estupendo!

Así empezaba un post guardado en borradores del mes de marzo de 2007. Y de esto han pasado ya unos cuantos marzos.
No sé qué demonios hacía yo en la Vaguada (antes vivía a una parada) ni con quién, y menos recuerdo quién era Jack.

De cuando vivíamos en ese barrio lejano, en casa de una amiga de la tía de Pau, que era enfermera, tenía un hijo bombero y un peazo de perro, marido y vida.

Y a nosotras tres la casa se nos quedaba pequeña, la mierda nunca terminaba de irse y por las ventanas no se podía sacudir el mantel, porque tenía rejas. 
Pero nos inventamos un blog.

Me acuerdo del sofá verde, del corcho del armario de la habitación más minúscula que he tenido nunca.
De aquí
De la peazo habitación que había en el piso y las flores rojas.
De las tablas con pendientes, flores y abalorios. Pero sobretodo de la apisonadora de pasta. Del fimo. De los sbaroskis.
De la cama nido terrible de la segunda habitación que me tocó.

De la tortuga que se fue.

De las compañeras que vinieron después: la de Villaverde y la de Santander. En cualquier otra circunstancia, sobretodo si no se hubiesen conocido entre ellas, habría seguido en contacto con cualquiera de las dos, bien majas, por separado. Juntas eran un coctel molotov.

Y siempre de P y E, todas juntas, pero no revueltas. Con todo lo que fue y ahora no sé si aquí leéis.

Menudas vidas, menudos años, ya han pasado unos cuantos.
Y venía yo para un rato.
Y aquí sigo con Provincianas, in the capi.